Charlie Chaplin explicando la crisis económica

10 Febrero, 2009

Real como la vida misma. Imágenes rescatadas de uno de sus films. Y sin necesidad de Ninjas. Porque ya está bien que sean los capitalistas los que nos tengan que dar su versión oficial de porqué su "mundo liberal" se ha ido al puto  carajo.

y conste que si ya no publico es por el grado de cabreo que llevo encima. Les estalla la burbuja de la que nunca se reconocieron parte y ahora vienen a que les cuadremos los balances expoliandonos el bolsillo a los demás. ¿Tu papá nunca te explicó que si AHORA nadie te compra es tu jodido problema chaval?.


Ecologismo – Comunismo

25 Septiembre, 2008


Pero no me junten las dos cosas que luego proponen ecológicas glipolleces como: “Hoy cinco minutos de apagón en solidaridad con el planeta que mañana nos vamos a la noche en blanco de Madrid, que encienden ciento y pico mil focos azules en la ribera del Manzanares”.  No he visto bombillas de bajo consumo en las verbenas de tantos pueblos en fiesta como había este verano en toda la geografía española., ¿A quién pretenden engañar las administraciones con sus anuncios sobre ahorro energético?. En la crísis del petróleo de 1973 el franquismo decidió suprimir las sesiones golfas de cine, obligó a las compañías de teatro a terminar su función antes de las 00:00 horas, los “clubs” cerraban obligatoriamente antes de la medianoche y TVE finalizaba la programación a las 23:30pm. Había que ahorrar energía. No hablo de la demagogía de España de posguerra que tanto han descrito en sus libros aquellos que no la vivieron. Hablo de 1973.

Holanda fue pionera en prohibir (sí prohibir, ahí donde les ven) lo que los neolíberals llamarían hoy “la libre circulación”. No era extraño ver a trabajadores ponerse de acuerdo para ir juntos en el coche de uno sólo, como en las huelgas; total… ¿acaso no llevamos todos los dias al trabajo a cuatro plazas ocupadas por el aire?. Había que dejar el tránsito despejado para el Transporte Público, como si recuerdan, ocurrió cuando lo de circular matrículas pares un dia y los vehículos con matrículas impares otro dia. Aquello se hacía los domingos.

En lo personal, tengo la suerte de haber sido educado por mis padres (no por vulgares progenitores “A” y “B”), ya saben: “niño cierra ese grifo”, “niño no dejes la luz encendida si no vas a estar en tu cuarto”, “niño acábate todo el plato que es un pecado tirar la comida”, y ya de más mayor cuando la edad del pavo, estar pegado al teléfono y eso… “Chacho cuelga ya, que el contador luego pasa factura”. No vivíamos de las marcas de ropa. Sí, ya lo sé, ustedes son del Progreso (así luego se la hincan por detrás, por eso).  Si un niño quería ir a un manicomio no tenía más que, teniendo un pantalón de colegio en buenas condiciones (y cuando digo en buenas condiciones, todo el mundo tiene que entender que digo en buenas condiciones) emperrarse en que le compraran otro pantalón nuevo, sólo porque se lo había visto a su amigo Manolito. En Alemania los libros de texto eran del Estado, los estudiantes los recibían en clase al empezar el curso, y al terminar habían de devolverlos en perfecto estado dado que, en caso contrario, los padres tendrían que abonar su precio para que al curso siguiente el ejemplar fuera repuesto. Obviamente el Estado no se va a poner trampas a sí mismo, de modo que no hacían la socialdemócrata gilipollez de cambiar de libro de texto cada curso. Cuando los padres pagan entonces sí: el libro de tu hijo de 12 años no le vale al de 11.

Pero entonces ¿Dónde queda la libertad de los grupos editoriales?. Libertad para enriquecerse, of course, que a eso reduce el capitalismo el vocablo libertad. No exite presidente de gobierno en España que pueda peatonalizar el centro de Valencia, por ponerles un caso. Los comerciantes protestarían airados: “Es un ataque a la libertad de empresa“. En los 60 nos hablaban que la ecología debía estar en orígen, en el orígen de la cadena. La ecología no promueve que la gente cocine con leña (salvo los ricos con sus barbacoas, of course), se alumbre con velas, o deje de respirar para que haya menos contaminación. Eso no sirve comparado con el gran despilfarro de fabricar stocks para que funcione “su” economía,; la gran orgía de objetos repetidos que se ponen a la venta para garantizar la libertad de que, si tú  fabricas coches, yo tengo derecho a fabricarlos también… aunque sean iguales salvo en el aspecto; aunque muchos modelos de tantas y tantas gama no los lleguemos a vender.  Eso sí, cuando les hablas de la libertad de los trabajadores para poder usar esos mismos coches te dicen: “Hombre, eso…” Las cafeterías no cambian sus cafeteras porque se les quedan anticuadas, sino para garantizar la libertad de fabricar que tienen los empresarios del ramo.  Aquí “tó dios” tiene libertad y tiene derecho a vender cafeteras como los demás hacen. Las marquesinas de las paradas de autobús no se cambian tantas veces porque las nuevas posean asientos más cómodos, sino para garantizar la libertad de las empresas de mobiliario urbano de obtener beneficios fabricando unas nuevas y cambiándolas una y otra vez. Libertad para recalificar terrenos devastados por los incendios ¿Soy el único que ha visto descender este verano drásticamente los incendios ante las pocas expectativas de las constructoras para el próximo bienio?.

Los trabajadores no llegan a final de mes, los jovenes no tienen casa, las mujeres no pueden tener hijos porque las echan del trabajo ¿Y la pasarela Cibeles?, ¿Se puso alguna vez tu madre esos vestidos?, ¿Los llevará tu novia alguna vez?. ¿Es de interés común esa juerga golfa?. ¡Ah claro!, es ropa ecológica que ayudará a que no haya mujeres desnudas en África ¿Era eso?. No, es la libertad de los empresarios de la moda, ni se os ocurra poner en duda su derecho  !Si los neolíberals defienden precisamente eso, la libertad…! LIbertad de que sus fábricas textiles sean las que contaminen los ríos, Libertad de callarse cuando sus empresas creadas para mantener una central nuclear haga mal su trabajo y se produzcan fugas radioactivas, Libertad para alterar los precios y las medidas, Libertad para pactar precios con la competencia a espaldas de Estado, Libertad que los trabajadores deben salvaguardar cuando les llega la bancarota y entonces sí, el Estado debe intervenir para saldar sus deudas y darles “liquidez” en forma de millones en billetes. Pero por favor, no regulemos el consumo así se acabe el planeta, que la libertad de economía es sagrada y la ecología sólo es una optativa.

escuchaba mientras: Sligo Creek, The Al Petteway Group,


Lecciones de liberalismo: llámalo “progreso”, no digas “negocios”

24 Septiembre, 2008

A mediados del s.XX era frecuente observar en Paterna o Burjassot el paso del carro de la leche o el de la lejía. Aquello no sólo no contaminaba sino que siempre se veía alguna mujer recogiendo a su paso, los excrementos del caballo que posteriormente servía para abonar helechos y calas de las casas bajas de la contornada. A tan humilde ocupación se reservaba en las ocasiones de “exceso” del animal, unas monedas que las más estiradas entregaban a aquellas mujeres a cambio de un capazo de boñigas que tendrían el mismo destino: abonar jazmines, geranios, galán de noche e higueras que habían en el corral. Se llamó Progreso a terminar con aquel ciclo de reutilización. Hoy en cambio, nos invitan a reciclar. ¿Cuando mentían, entonces o ahora?.

Por aquella misma época, escaseaban en España el vidrio y el plástico. En las capitales importantes se pagaban “los cascos” de una leche envasada en cristal, así como el vino y la cerveza. Por entonces ya me había ido a vivir a Madrid, “los cascos” costaban dinero y ello nos impelía a manipular con cuidado la botella de cristal; si la rompías no te descontarían el dinero la próxima vez que fueses a comprar la leche. Los repartidores recogían los envases de cristal vacíos y en las industrias los limpiaban reutilizándolos posteriormente. Leche “limpia”, reciclado “en orígen” y mantenimiento del parque de botellas de cristal. Se llamó Progreso a terminar con aquel ciclo de re-utilización. Hoy en cambio, nos invitan a reciclar echando las botellas vacías en los contenedores de vidrio (rotas) y existe un negocio privado que dícese “reciclaje”. ¿Cuándo mentían, entonces o ahora?.

Ya a principios de los 70 a los críos ni se nos ocurría romper alegremente las hojas de nuestros cuadernos escolares; el papel y el cartón tenían mucho valor. Tanto, que en vez de bolsas de plástico el frutero hacía cucuruchos con hojas de periódico, como el verdulero, que para eso nuestras madres tenían el bolso de la compra donde transportar (además siempre era el mismo) la compra. Los matromonios tenían muchos hijos que alimentar, no como ahora que vivien solos o en pareja pero sin hijos… ¿Qué coño meten en los carros entonces, que siempre salen de Carrefour a rebosar?.

Si lo encontrábamos en la calle o a nuestras casas llegaban embalajes, no lo tirábamos al contenedor (entre otras cosas porque no habían), sino que lo amontonábamos en la galería de casa o bajo nuestra cama. Cuando en la pandilla echábamos cáculos de cuantos kilos podríamos entre todos tener, lo llevábamos a vender (¿Acaso ahora no pasa el camión por nuestra calle para realizar esa misma tarea con los contenedores?) y el trapero nos daba unos cuartos con los que alimentábamos un poco más nuestras huchas. Se llamó Progreso a terminar con aquel ciclo de reutiliación “hippies bohemios, salid del atraso ¿no veis que vivimos en la era del Progreso?”. Hoy en cambio pagamos revistas y periódicos que nos mandan tirar al contenedor del papel… pero no nos dan ni un cent de euro. Y lo llaman Progreso. ¿Cuándo mentían, entonces o ahora?.


Esteban Saiz: porqué la crisis no arrastra a internet

8 Septiembre, 2008

Claramente, los españoles estamos en desventaja en ese aspecto, siempre se ha dicho que como vivimos en un país barato, no debemos cobrar lo mismo que franceses, alemanes, ingleses y resto de europeos.

Al final, te das cuenta, que si te vas a Berlín, Hamburgo, Paris, Cardiff y visitas un supermercado, como mucho puede variar el carro de la compra 20€ a la semana y esa gente está cobrando 2500-3000 euros.

Luego vienes a España y te das cuenta que nadie cobra eso, pero en tiempos de burbuja (inmobiliaria) miles de curritos hacen horas extras a destajo y a su nomina de 1200 € suman otros tantos en negro como horas, tienen 2400 € al mes, lo que les permite, descontando los 1000 y pico dela hipoteca poder irse de copas (y consumir algún estupefaciente que otro) los fines de semana y todos tan contentos.

Las consecuencias: parón tecnológico, problemas sociales, accidentes de tráfico, burbuja inmobiliaria,.. me hace gracia que las constructoras que se han enriquecido a costa de los ilusos que han pagado 300000 € mínimo por un piso (sres. al coste y con materiales decentes un piso de 90 metros cuadrados no vale más de 60000 €), ahora reclamarán la intervención de un Estado ahogado por las prestaciones de desempleo y demás gastos consecuentes de la crisis, para ayudar a sus empresas que están en números rojos y con dueños en bancarrota que tienen mil propiedades a nombre de familiares y mascotas domésticas.

Como ves ni nombro a inmigrantes, ni me quejo de ellos, pues únicamente han llegado al efecto llamada del paraiso en el que pensabamos que viviamos los españoles.

Y en todo ésto, Internet se siente como un entretenimiento, pocas empresas que participen del desarrollo económico real la tienen como herramienta ¿o acaso crees que las hormigoneras para las obras de Seseña recibían un mail del ‘pocero’ para saber cuando tenían que ir?

Eso es lo que ha salvado los pocos negocios que hay en la red, que han pasado de ellos y que se ven como algo para pasar el tiempo (pillar un viaje, un vuelo, leer el periódico gratis… )


Lecciones de liberalismo: negocio piramidal, icono de la libertad

19 Agosto, 2008

Nunca quise publicidad en los blogs pero por favor, envíenme la revista de “El Corte Inglés” o “Digital+” y absténganse de folletos tipo “Le cambiamos su bañera sin hacer obra”. Y es que las redes de blogs comienzan a marcar la misma jerarquía-diferencia que existe entre comprar en un Corte Inglés, un Hipercor, un SuperCor y por último los OpenCor. ¡Si quedara ahí la cosa!.

El que no corre vuela, y al ver el volúmen de negocio que manejan estas redes, aquí quien más quien menos ha empezado a abrir primero Carrefoures, después Alcampos, y ahora ya voy viendo experimentos lo más parecido a tiendas de todo a 100 que se autobautizan como red de blogs. ¿La diferencia?, EMHO unos han nacido con vocación de hacer realidad su modelo de empresa y otros van a ver si arañan “la gama baja” de las suscripciones, algún pellizco del negocio. Habida cuenta sobre todo que cuanto más se baja en la jerarquía de redes y blogs, más posibilidades existen de que el vecino nos chafe el tinglao.

No es lo mismo montar una empresa con una clara vocación (sea cual fuere) que plantearse: “¿Y si… hiciéramos algo parecido pero así a menor escala?. Cuentan de antemano con que NO son capaces de levantar una empresa, pero “oye, si lo hacen los demás ¿no vamos a hacer nosotros lo mismo?”.  Y se lanzan a la búsqueda de gente que tenga “familla” en su IES, que tenga más de 200 agregados al MSN,  y “mira… si te vendes bien, pues todos ellos entrarán a tu blog y eso va sumando visitas”. Plaf, acaban de inventar el negocio piramidal. Pixar hizo la (para mí), película técnicamente perfecta: Ratatouille; ahora ha marcado un gol absoluto con Wall-E . Yo en cambio estoy hablando de esos DVD’s que ofertan en los periódicos de clásicos de Disney realizados de forma casolana y distribuidos a bajo precio con el periódico. Por no hablar de una verdadera sección de “Oportunidades” dvd’s a 2€ en cualquier tienda de chinos, abierta en el nombre de…

A los líberals les encanta el “hay cuota de mercado para todos”. Será, pero empiecen a considerar también que “no hay tragaderas para todo”. ¿Dónde está el estudio de mercado previo al lanzamiento de una “monada nueva”?, ¿Dónde está el estudio del “perfil de cliente” al que va encaminada la publicidad y el producto?. O… ¿Sirve aquello de “había una gran demanda social”?. No, es sólo que consideran  suficiente con ahogar la petosfera a base de folletos de “blog-Lidl” (no los soporto), blog-”Toys ‘R” Us” (que puñetazo en los ojos en cada post), por no hablar de los blog-Pizzería Casa Ramón.

De igual modo que nunca quedó claro si contratar más mujeres era una medida para economizar gastos de personal (dado que ellas no cobraban tanto como ellos), tampoco tengo muy claro si en algunas redes se empiezan a contratar adolescentes porque son unos genios que van a tomar las riendas de las redes que hay o es sólo porque es mano de obra más barata, más barata -digo- que si hubiera que pagar a universitarios por realizar ese mismo trabajo.

Y con las pantallas del ordenador en negro, sin creativos, sin iTv, sin nadie que arriesgue a emitir lo mejor que sabe hacer sin importar si tendrá cuota de mercado o nó, sino  que tiene mucho por contar… los niños y niñas españoles no lo tienen todo perdido.

Y es que en cuestión de dibujos animados, en España nadie como Pocoyó


Lecciones de liberalismo: el ladrillo, icono de la libertad.

18 Agosto, 2008

Los depredadores naturalmente, son hombres. Se les llena la boca llamándose empresarios. De la construcción, claro está. Pero a la legua se les vé el currículum. Y cuando hablan, no digamos. No saben que la clase no se hace, se nace con ella. Por eso algunos llevan camisas de manga larga, incluso en verano.

Es tanta su cultura que si les preguntaras para qué sirve un árbol, te contestarían que para hacer muebles. Y si les dijeras ¿Y qué opina de los animales? Dirían: “¿Animales?. Como más me gustan son asados; como las gambas; o como el venado frito; cuanto mejor sepan, más me gustan.”

Y se reirán se su chiste, ¡seguro!. No saben que cuando talan un bosque o una masa forestal o arransan una playa virgen o una costa impoluta para llenarlos de ladrillo y cemento, hacen desaparecer millones de de seres, grandes y pequeños, animales y plantas, retoños y savia nueva.

Llegan los depredadores… con sus excavadoras y bulldozzers.Llevan en el bolsillo, con la tinta aún fresca, el acuerdo firmado con los políticos de turno. Depredadores, igual que ellos; zafios igual que ellos. Y se ríen. Y para celebrarlo se van al restaurante de lujo. Y se hartan de marisco cocido, de chuletones de ciervo. Qué se yo…

Y así año tras año. Verano e invierno, primavera u otoño. Da igual. Los depredadores no respetan los ciclos de la vida para hacer su felonía. El negocio es el negocio. Depredadores del ladrillo y del cemento. ¡Qué pena me dan!.

Miguel Ángel Gómez Romero, en carta suya publicada en 20minutos


El crítico sonríe y Viejos con Sprite

27 Julio, 2008

En la línea del márketing de guerrilla lanzado por Log Night*, ha traído a mi memoria algo que se produjo en los 70, un fenómeno curioso de márketing antisistema, que colapsó las centralitas de la empresa BRAUN en los Estados Unidos de América. Utilizando un diseño idéntico a los estuches de máquinas de afeitar de la época, (vendría a ser algo así como el iPhone de BRAUN), inundaron el mercado publicitario con su “El crítico sonríe”.

El crítico sonríe, se anunciaba como un electrodoméstico revolucionario, poseía un diseño parecido a la actual Braun Pulsonic. Sólo que en plástico negro, voluminosidad de las maquinillas de entonces y aunque en ningún momento se mostraba el logo de BRAUN, la gente acudió a las tiendas demandando el producto nuevo “de la casa BRAUN”. El anuncio era sensual: hombre y mujer que tras realizar el coito él se empieza a poner nervioso y ella corre a buscar el estuche de Braun del que extrae con mirada inquisidora a su pareja, un artefacto que pone en marcha sólo que en vez de cabezal de afeitado se ajustaba… ¡una dentadura postiza!.

Si el grado de satisfacción sexual de la chica había sido alto, bastaba con adelantar la palanquita apenas a la posición uno. Si por el contrario el individuo además de torpe en la cama, venía poco dotado de serie, la señorita ponía la lengueta en la posición 5 haciendo chocar los dientes entre sí a gran velocidad. Era entonces que el crítico sonreía. Ante la demanda de “El crítico sonríe” , los comerciantes llamaban a la casa BRAUN pidiendo el dichoso producto. La casa BRAUN afirmaba desconocer su propio “producto estrella”. Pero las espectativas de los consumidores crecían cuanto más se percataban de “la gran demanda” (falsa) del nuevo producto, que hacía imposible encontrar una tienda en la que aún quedara.

El objetivo de los universitarios no fue otro que demostrar cómo colapsar fácilmente el sistema capitalista  creando una gran demanda en el “consumariado” para un producto que no existe en la cadena de producción capitalista, y por otra parte demostrar lo que todos sabemos… el consumidor de TV es bastante tonto. Si tienen cámara de video, no duden que podran expresar mejor sus ideas y convertirse… en el mejor vendedor del mundo. ¿Es viejo?, beba Sprite.

Log Night* es otro producto de la factoría  ZItun


Cuida tu salud: come morcillas

22 Mayo, 2008

Un amante de la buena mesa como el doctor Marañón, afirmaba que el cerdo ha dado más vidas que ha quitado; Néstor Luján lo corroboraba hablando contra las grotescas recetas: “el mundo tan contaminado de hoy, de alimentos preparados, falsificados, sarcásticamente imitados, produce una irreprimible tristeza.”  Es mentira que a los trabajadores, los deportistas, o los jóvenes, les pueda sentar mal -¡todo lo contrario!- unas chuletas de Villagodios a la brasa, una carne guisada estilo Asturies, o unos filetes de potro con salsa de tomate. ¡Pelagatos!, ni que hubierais conocido en persona un redondo al coñac,  o una carne de buey a la casera. Y a las personas delicadas de salud les proporcionareis una deliciosa experiencia de buen mantel y  saludable buena mesa, con cualquier parrillada o festival de carnes asadas y con poca salsa.

¿He dicho “con cualquier parrillada”?, en eso he cometido un “frecuente” error; la carne hay que conocerla para poder ir a comprarla y sobre todo: saber cocinarla. En España ya no se distingue la manteca de los mentecatos, entre estos últimos incluyo a los que afirman que sólo las mujeres utilizan sus blogs para hablar de cocina: ¡valiente desacato!. Por otro lado; ¿Como se atreven a criminalizar las morcillas, aquellos que jamás han tenido posibilidad de degustar una morcilla de arroz  genuína?  (manteca, arroz, cebolla y sangre a la sazón). ¿Quién ha sido educado en el paladar para recoñocer la morcilla blanca porque tiene menos cebolla y salta a primer plano el sabor del lomo de cerdo picado y un fondo de huevo duro?. ¿Quién sabría hallar el “punto”  de pimentón dulce y picante a partes iguales que distingue a la morcilla asturiana, por esa artística mezcla?. De nota sería hallar entre tanto niñato mentecato y pelagato metido incluso a chefblogger quien sepa distinguir morcilla castellana de morcilla de arroz. La respuesta es: la cebolla no se frie, hay “redaño”, “gordo” de cerdo, y sobre todo: la cebolla castellana se condimenta con las 7 especias: cominos, canela, orégano, pimienta, anís, nuez moscada y clavo.

Todo esto viene a que siento unos deseos incontenibles de decir “Viva Santi Santamaría, y la madre que lo parió”. Una visión particular sobre la gastronomía.

sobre estos temas:Lo genuino y el paladar,    ¿Fereis un fofo?,    Fiesta (1) ,   Wyatt en África (4)


Obra pública de bambú. El siglo que viene

25 Abril, 2008

Apenas 10 dias han tardado los obreros de Daozi (provincia sureña china de Hunan) en construir un puente de bambú que podrá usarse para vehículos de hasta 8 toneladas de peso. Con un aspecto que no lo diferencia excesivamente de los puentes convencionales de hormigón, se apoya sobre nueve únicas vigas de bambú y estará operativo durante 20 o 30 años. Tiene 3,4 metros de ancho, nueve metros de largo y es el primero de bambú usado para tráfico rodado. ¿Que desde cuándo me interesan los puentes?: las propiedades estructurales del bambú abriría las puertas al desarrollo en zonas rurales o paises en vias de desarrollo y además respeta el medio ambiente. Es otra concepción del siglo XXI; es futuro: es china.


Netócratas y Consumariado. Una verdad permanente.

22 Abril, 2008

por David en el 2002.

“Una clase social definida no tanto por su poder sobre el sistema productivo como por su capacidad de liderazgo sobre el consumo de la nueva clase inferior, el consumariado. “La diferencia fundamental entre la netocracia y el consumariado es que la primera controla su propia producción de deseo, mientras que la segunda obedece las órdenes de la primera“. Los netócratas son los magos del netweaving y por tanto del marketing de red, claves del nuevo poder reticular “