Cuida tu salud: come morcillas
22 Mayo, 2008Un amante de la buena mesa como el doctor Marañón, afirmaba que el cerdo ha dado más vidas que ha quitado; Néstor Luján lo corroboraba hablando contra las grotescas recetas: “el mundo tan contaminado de hoy, de alimentos preparados, falsificados, sarcásticamente imitados, produce una irreprimible tristeza.” Es mentira que a los trabajadores, los deportistas, o los jóvenes, les pueda sentar mal -¡todo lo contrario!- unas chuletas de Villagodios a la brasa, una carne guisada estilo Asturies, o unos filetes de potro con salsa de tomate. ¡Pelagatos!, ni que hubierais conocido en persona un redondo al coñac, o una carne de buey a la casera. Y a las personas delicadas de salud les proporcionareis una deliciosa experiencia de buen mantel y saludable buena mesa, con cualquier parrillada o festival de carnes asadas y con poca salsa.
¿He dicho “con cualquier parrillada”?, en eso he cometido un “frecuente” error; la carne hay que conocerla para poder ir a comprarla y sobre todo: saber cocinarla. En España ya no se distingue la manteca de los mentecatos, entre estos últimos incluyo a los que afirman que sólo las mujeres utilizan sus blogs para hablar de cocina: ¡valiente desacato!. Por otro lado; ¿Como se atreven a criminalizar las morcillas, aquellos que jamás han tenido posibilidad de degustar una morcilla de arroz genuína? (manteca, arroz, cebolla y sangre a la sazón). ¿Quién ha sido educado en el paladar para recoñocer la morcilla blanca porque tiene menos cebolla y salta a primer plano el sabor del lomo de cerdo picado y un fondo de huevo duro?. ¿Quién sabría hallar el “punto” de pimentón dulce y picante a partes iguales que distingue a la morcilla asturiana, por esa artística mezcla?. De nota sería hallar entre tanto niñato mentecato y pelagato metido incluso a chefblogger quien sepa distinguir morcilla castellana de morcilla de arroz. La respuesta es: la cebolla no se frie, hay “redaño”, “gordo” de cerdo, y sobre todo: la cebolla castellana se condimenta con las 7 especias: cominos, canela, orégano, pimienta, anís, nuez moscada y clavo.
Todo esto viene a que siento unos deseos incontenibles de decir “Viva Santi Santamaría, y la madre que lo parió”. Una visión particular sobre la gastronomía.
sobre estos temas:Lo genuino y el paladar, ¿Fereis un fofo?, Fiesta (1) , Wyatt en África (4)
Publicado por johnymepeino
