A “los bloggers de siempre” les pasa lo que a mí: no tenemos ni idea de lenguaje OWL. De hecho, introduces en cualquier buscador el nombre de tu blogger favorito más el término OWL y te sale ésto. Pero ya en 2005 un asturiano, Martín Álvarez Espinar, hizo una presentación sobre el tema en España. En cambio aún el año pasado, en la Costa Este, Mario Raúl Carbonell definía la web semántica como una iniciativa destinada al facaso. Hablaba entre otros problemas, de la granularidad de los metadatos. Pues bien, los dioses han debido oirle, porque ahora mismo están intentando uniformar los estándares en Washington aunque eso ya lo dije y hoy vengo a contar otra cosa al respecto.
Estandarizar implica muchísimo trabajo, tanto que, a un jeta como los que por aquí se estilan, le han forzado a dimitir de cuantas comisiones y subcomisiones era miembro titular. ¿Por qué?. Llevaba tiempo escribiendo mucho en internet sobre el lenguaje OWL, no porque estuviera investigando nada o porque tuviera idea de ese lenguaje, sino porque “posteaba sobre lo que los demás decían que estaban haciendo sobre OWL”. De forma que, ilógicamente, la gente le otorgaba categoría de “experto” en dicho lenguaje sólo porque escribía mucho sobre tecnología, aunque en realidad nunca aportaba nada. Google engaña, o al menos sobredimensiona a las personas, y la gente le asoció al OWL.
A poco de comenzar los preparativos para los congresos de Washington, Beijing y el que en Tenerife se celebrará en junio, le exigieron que aportara alguna investigación propia, o asumir una parcela del inmenso trabajo que desarrollarían él y su equipo (ni tiene equipo, claro), pero que… escribir sobre lo que otros investigan por figurar, por parecer que uno está investigando o es un experto… que no, que de jeta ya no se vive en la web 3.0 (*). Lógicamente, se retiró del proyecto.
Chicos, qué pena que en España no se ajusten las valías (cotizaciones) al verdadero peso específico de las personas: emprendedores, diseñadores, programadores, y no tanto como a los charlatanes, chupacámaras, arribistas de palabrería vana, fanfarronada cotidiana y (no puedo dejar de postearlo una y mil veces je je je “Burbuja”.
(*) estamos en 2008 y no llegamos a la web 3.0, pero las empresas de tecnología quieren ir probando algunas betas de lo que sería el hardware y software del futuro y sobre todo: ir preparando los mercados para la web 3.0 Con la vista puesta en la web 3.0 hay voluntad decidida de sacar versiones “recortadas” que permitan financiación posterior para el proyecto definitivo, obtener resultados in situ con los feedback y reporte de problemas que vayan encontrando los usuarios, y sobre todo sacar primero aplicaciones dirigidas a empresas y centros públicos de investigación donde se pueda empezar a funcionar con versiones “micro” del producto final.
escuchando: Romance. A Chatillon – álbum Voyage II, de Brad White Pierre Grill
3 Abril, 2008 a las 9:30 am |
por ejemplo análisis de medios. 1 2 3 responda otra vez
5 Abril, 2008 a las 8:22 pm |
dioj mío, me pillas, es que ese día no pude ir a clase, tenía 38 de fiebre ¬¬ XD