Sentimientos de quita y pon II
Olvido. Somos los grandes olvidados, abrir varias veces Gmail y no haber nada puede ser un contratiempo, tengo tanta suerte que no me envían ni spam. A nosotros nadie nos busca, como a Maddie -ya he llegado al tema-; a nosotros no habrían de buscarnos como a esa niña que nadie sabe dónde está: estamos al otro lado de vuestras pantallas, pero claro, si no hay vínculo no hay necesidad de buscar. No tiene razón Casshern cuando afirma que sólo nos preocupamos de quien conocemos, nos pre-ocupamos de aquellos a quienes amamos. Sin ir más lejos, tus padres antes de que nacieras, y ya ves, fue despues que te conocieron. Lo demás es pura histeria. Nada chico, que les gusta creerse gente de bien: Beckham, Cristiano Ronaldo, J.K.Rowling… ¿Acaso había escrito ella ni una sola letra en sus libros sobre ese problema?. Escribes: “para que tenga la oportunidad de romper o construir el futuro que tenía frente a ella“, para algunos, “frente a nosotros” no tendremos nunca otra cosa que una pantalla y te aseguro que lo que menos nos apetece es romperla. Con ella podemos crear vínculos humanos, vamos, es de lo más básico en literatura, El Principito: “No se ve bien sino con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos”.
Por eso ves acertadamente el engaño colectivo que padece la sociedad frente al espectáculo mediático con esa niña Moddie cuando preguntas: “¿Alguien se acuerda del niño canario desaparecido? Como mucho de su nombre, pero ¿Qué edad tenia? Si se cruzara por la calle contigo, sí, sí contigo mismo ¿Lo reconocerías? ¿Os acordáis de su rostro? ¿Si llevaba o no gafas?, etcétera.” No, Casshern no, no lo recuerdo, pero déjame que hay una cosa que te quiero aclarar. El que tiene de todo no siente necesidad de nada, ni tiempo para “perder” con los demás. Entra, sale, ve la tele, va al cine, viaja, escucha música, folla, estudia, y además es normal que así sea. Por ello no puede aceptar que nadie le venga con responsabilidades sobre los que viven a su lado. He ahí el huevo, macho: elegimos. elegimos con quién estar, a qué dedicar el tiempo, y qué objetivo pretendemos alcanzar. Y por supuesto, solucionar el problema de la desaparición de niños en España -cada vez más numerosas- no está en la moleskine de esta sociedad. Pero luego no nos llamemos a engaño cuando la tele bombardea una y mil veces con imágenes de famosos “super-mega-hiper-afectados” con el caso Moddie y nos creamos que vamos a empezar a llorar.
. Cuando la vida te va privando una a una de todas las cosas que tenías, empiezas a “contactar” con lo que sienten las personas que han sufrido pérdidas. Nos resulta más fácil empatizar, hacer ese esfuerzo de empatía, ponerse en el lugar de otro, esforzarse en comprender porqué actúa de ese modo y no de otro. Una niña se acostará imaginando qué haría ella si le ocurriera como a la niña portuguesa, pero te aseguro que a un padre lo primero que le vendrá a la cabeza será la desesperación de sus padres y no dudaría en dejarse hasta la última gota de sangre por recuperar a su hija que, como opina Filo de espada , fijo que a estas horas, lamentablemente, ya no está.
¿Por qué?. Llevamos la desconfianza grabada a fuego en el corazón, vemos a los demás como una amenaza, y esta sociedad huye de los vínculos humanos por lo que puedan llegar a convertirse en responsabilidad sobre la vida de otro. Un biólogo en el polo sur compartirá información con un farero que viva solitariamente en las proximidades de los fiordos de Noruega, pero, echarán mano de los protocolos establecidos en internet para no crear lazos humanos, porque eso sólo rae responsabilidad y oye, yo no quiero follones y a mí que me dejen en paz. Más castizamente: que cada palo aguante su vela, Eso sí, cuando digan: “todos a llorar por Maddie “, a la de tres, aunque nadie comprenda lo que está pasando.
Sentimientos de quita y pon es el post original de Casshern25
, publicado en su blog Incertain1984
