Ni Andalusian , ni poyah en vinagre
Ortega y Gasset dio en el clavo cuando desarrolló en su “Teoría sobre Andalucía” el llamado ideal vegetativo, ese bagaje del gracejo andaluz existencial que florece de despeñaperros para abajo y que se contagia a todo el que visita aquella “tierra de María Santísima” ó “De mi arma”. Para Ortega, los andaluces al ser “Er prueblo más antíguo del mundo y de toa la tierra”, tienen una radical cultura propia y saben, sin necesidad de hacer ningún alarde agresivo o separatista, que son “lo mejó de lo mejó” más que ningún otro pueblo. No solamente son “el pueblo elegío”, sino que andalucía es “El paraíso terrenal”, “Er ombrigo der mundo”, “La cosa máh bonita der mundo”, “Lo mejó que ha parío madre”. Incluirían los derechos históricos tal que así: ” Y exigimos que nos sean recoñocidos los derechos históricos de andalucía, sean los que sean, y si es que lo tenemos”.
O como dice el Colilla: “Andalusía no nesesita ser nasión… ni estao… ni poyyyah en vinagre, andalusía é asín: universal”.


22 Noviembre, 2007 a las 1:26 pm
Supongo que si ningún andaluz te ha contestado, es porque ningún andaluz te ha leído. Aquí tienes a tu primera andaluza.
Bueno, supongo que la gente que habita en mi tierra no se caracteriza principalmente ni por hablar un castellano correcto, ni por poseer innovación e industria, nos gusta el vino, el ja ja ji ji, siestecita después de comer y tomar agusto el solecito. Es muy posible que el poseer un clima digamos agradable nos convierta en gente alegre, de boca ligera y actitud despreocupada.
Pero a los andaluces nos duele (y recordando que somos 8 provincias, no Sevilla y CIA) pensar que un día hubo aquí una cultura floreciente que trajo progreso a esta península durante 800 años, y que hasta el fin de sus días estuvo asentada en lo que ahora mayoritariamente es Granada, casualmente mi ciudad de origen.
Sabiendo, que mientras Castilla y Aragón “re”conquistaban ( coro de risas ) y tiraban su mierda por la ventana, aquí no solo había alcantarillado, sino libros, casi todos los que fueron importantes en grecorroma y que la cultura islámica no tuvo reparo en conservar ( doble carcajada por el Imperio Romano de Oriente y de su primo Carlomagno de Occidente ) y que sirvió para alcanzar una consciencia de la vida que me gustaría haber encontrado en cualquier pensamiento independentista actual. Sin embargo no solo se conquistó, se expulsó y se borró todo rastro relevante de lo que aquí ocurría, sino que se nos engañó pensando que nuestra cultura provenía de los “moros”, que menos mal que vino Santa Isabel, que qué bonito queda el palacio de Carlos V en mitad de la Alhambra y vamos a celebrar cada año el día de la Toma.
Sí, existe dolor, y existe resentimiento. Independencia? Eso se lo dejamos a los economistas, que son los que discuten sobre el nuevo mapa de España. Personalmente me conformaría con que los andaluces supiésemos de donde venimos y que por mucho que se escuchen palabras como “lo mehó que ha pario mae”, que nos sintiésemos orgullosos de quienes somos para dejar de ser unos absolutos conformistas y para seguir, como siempre, sin meternos con nadie.