Fallas de Valencia: Fallerella
La parte solicitante considera que la forma de presentación y difusión de estos productos (el cómic, CD y futuro libro), «una mujer semidesnuda, y únicamente ataviada con una peineta de fallera, un sujetador en forma de murciélago y una braga que reproduce la senyera, no resulta calificable como respetuosa con la dignidad de la persona, la mujer y más en concreto de las falleras…».
En el remitido que han hecho llegar hasta el promotor de esta particular heroína, el ayuntamiento y la junta confiesan sentirse «desagradablemente sorprendidos y molestos» al conocer los hechos e instan a Recio a que proceda a la inmediata retirada del mercado de «productos con los que se propone obsequiar la posible falta de precaución de los valencianos, amén del resto de incautos foráneos que adquieran la preciada regalía…».
Estas instituciones consideran que la utilización del nombre es absolutamente confundible con «Fallera», marca registrada en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial por estos organismos, por lo que se reservan la exclusividad de su uso.
El ayuntamiento y la junta señalaron la posibilidad de actuar judicialmente contra el autor, «mediante el ejercicio de las oportunas acciones, por las que puede obtener, tanto la cesación del acto ilícito, infractor, como la pertinente indemnización de los daños y perjuicios causados».
Y recalcan que la ley les confiere la facultad de oponerse a cualquier nueva solicitud de registro de marca o nombre comercial «de cualquier nombre similar que pudiese estar concedido».
La «mera solicitud» de la marca por parte del autor no le otorga derecho alguno, según los remitentes del escrito, al uso de la denominación solicitada, «ni le deja a salvo de un eventual procedimiento judicial contra su práctica».
De igual modo, señalan que no se trata de considerar si los hechos se realizaron de buena fe o no, pues «si a la ley no le interesa, a nosotros mucho menos».
Además de considerar que se trata de publicidad ilícita («atenta contra la dignidad de las personas y especialmente de la mujer») y desleal («ya que por su contenido, forma de presentación y difusión provoca el descrédito de una persona»), para la junta y el ayuntamiento, el cómic «Fallerela» «es denigratorio y ofensivo para las fallas, las falleras y toda la más pura y ancestral tradición valenciana, constituyendo además un procaz alarde de mal gusto, atrevimiento y desprecio por el respeto de la decencia, dignidad, decoro y buen nombre de la tradición y ciudadanía valenciana, por no decir de la Ciudad de Valencia».
Ante estos hechos, su postura es contundente, «no vamos a admitir esta actuación que causa innegables perjuicios morales y económicos que, lógicamente, están siendo ya valorados y motivarán el pertinente resarcimiento».
El remitido es un intento por resolver el problema de un modo «todavía extrajudicial», por lo que piden al responsable de su publicación que «cese inmediatamente y no vuelva
a comercializar estos productos».

Ale Ojirris, ya puedes denunciarme por poner a Follerela en el blog. Venga, que yo lo sé, que sigues descargándote mis posts a diario y corres a tu gabinete de abogados y al “Fatman” de la C.C.S.I. a ver qué tipo de denuncia puedes meterme. Varicosa :DDD

