Valérie Giscard D’Estaing
Lo recoñozco: no estoy a la última. Hasta hace muy poco tiempo, cuando oía hablar del término metrosexual, pensaba que se refería a otra cosa. No sé si alguien me entenderá, pero tampoco me voy a explicar, que me da la risa. Aparte que la palabreja suene rara, la definición oficial me parece aún peor: “El típico metrosexual es un joven con dinero para gastar, que vive en las metrópolis, donde están las mejores tiendas, clubs, gyms y las mejores peluquerías. Puede ser oficialmente gay, hetero o bisexual, pero esto no tendría tanta importancia porque se toma a sí mismo como su propio objeto de amor y placer. Son profesionales independientes, modelan, trabajan en los medios y las productoras o en la música pop y, ahora, también en los deportes, pero aman los productos de vanidad masculina”. ¡Joer, pues entonces metrosexuales los ha habido a lo largo de toda la historia!: Yo conozco a unos cuantos que se quieren a sí mismos sobre todas las cosas… [Photo] Has leído la Constitución ¿verdad?. Lo pone. Votaste que querías una europa masona. Es sintomático que el artículo I.52 diga en su apartado 1 que “la Unión respetará el estatuto reconocido por los Estados miembros a las iglesias”, para a continuación volver a repetir lo mismo en su apartado 2 de algo llamado “organizaciones filosóficas no confesionales”. Todavía muchos no conocemos una sóla “organización filosófica”, ni mucho menos su labor social, y algunos ya las hacen acreedoras de figurar en ese tratado en un lugar de honor junto a las demás religiones.
Este Valérie Giscard D’Estaing … ¿Recuerdas? Sí hombre, ese de negocios sangrientos de diamantes con el dictador africano Bokassa: pues va a ser que es masón. Por cierto… ¿Sabes cómo llegó a ser el encargado de la Comisión de Redacción?. Es que ni en España ni en europa nadie saber dar explicaciones de cómo sin presentarse a ninguna elección, acabó ocupando ese puesto. Él lo llamaba el Presidium (qué romano pordioj). A la primera reunión ordenó cambiar su silla por otra más elevada y de estilo más recargado. Exclamó: No es una reunión entre iguales, yo represento al vértice superior.
