El ojo del culo
Hace muchos, muchos años, una fuerza superior, o bien la evolución (aún está por ver), creó al hombre dotándole de todo tipo de apéndices: brazos, piernas, manos, ojos, cabeza; un cerebro dentro de esta última, y lo más importante, el ojo del culo.
Se supone que el cerebro era el más importante, el que debía ser el jefe, pero las manos dijeron: “nosotras somo el jefe, porque somos quienes hacen todo el trabajo, a lo que los pies replicaron: “ni hablar, nosotros os llevamos todos los días al lugar de trabajo, sin nosotros no iríais a ningún lado. Nosotros somos el jefe”.
El cerebro dejó finalmente claro que era el jefe ya que era él quien enviaba las órdenes a estos apéndices para que cumpliesen sus funciones.
El Ojo del Culo dijo lo mismo, quería ser el jefe, enfrentándose a las burlas y risas de los demás. Fue entonces cuando El Ojo del Culo se cerró, lo que hizo que el cerebro enfermase, los brazos quedaran colgando y los pies no tuviesen fuerza para desplazarse. Tras días de insoportable enfermedad, tanto brazos, como piernas, ojos, nariz y todos los demás apéndices solicitaron que fuese El Ojo del Culo el monarca a petición popular.
Moraleja: no es necesario ser un cerebro para ser jefe, sino tener el culo bien abierto para escalar posiciones.
Carlito’s Circus
